Con la finalidad de acabar con este problema, que afecta a cerca de 600,000 mil niñas y niños menores de 3 años, se realizó el conservatorio “Anemia: Intervenciones efectivas en contextos diversos” el Programa Nacional Cuna Más, Asociación Red Innova y Copera Infancia suman esfuerzos para derrotar la anemia infantil.

Lima, 27 de marzo del 2018. La anemia infantil es un enemigo silencioso para la salud y el desarrollo intelectual de 600,000 niños y niños menores de tres años en nuestros país, generando un costo para la economía peruana aproximado al 0,62% del PBI a nivel nacional (Arroyo-Laguna, 2017). El Estado está haciendo esfuerzos por revertir esta situación, destinando recursos importantes para la compra de micronutrientes en polvo (chispitas) que son repartidos a nivel nacional en todos los establecimientos de salud.
Sin embargo, el último reporte del INEI nos muestra que durante los últimos 5 años, sólo se ha reducido en 2,8% la anemia infantil (46,4% en el 2013 a 43,6% en el 2017), lo cual significa que como país, algo no está marchando bien, y ese es el motivo que llevó al Programa Nacional Cuna Más del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social y a la Asociación RED INNOVA miembro de COPERA Infancia a convocar una mesa de expertos para analizar las barreras que limitan una acción más agresiva a este problema así como formular recomendaciones:
(1) Mientras más temprano actuemos, mejores resultados: fortalecer y garantizar el control prenatal con la entrega de suplemento de hierro, cuidar el momento del parto (corte tardío del cordón umbilical) y priorizar el primer año de vida (controles post natales –CRED-, administrar sulfato ferroso a los 4 meses, promover la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, y luego incorporar alimentos ricos en hierro).
Es urgente adecuar las estrategias para zonas rurales, dispersas y población indígena en donde se concentran los peores indicadores de salud y desarrollo infantil.
(2) Las chispitas (multimicronutrientes) ayudan, pero no son suficiente: porque además de las chispitas, debemos asegurar que todos los niños menores de tres años reciban sus vacunas según calendarización, cuenten con tamizaje de hemoglobina, con tratamiento para la parasitosis y con el DNI para acceder a las prestaciones de salud y programas sociales (según el caso).
(3) Trabajar juntos de forma ordenada:
· Alinear el plan nacional de lucha contra la anemia con la expresión presupuestal respectiva, tanto desde los ministerios (vivienda, salud, inclusión social, educación y mujer) como desde los gobiernos regionales y locales.
· Invertir en proyectos de saneamiento y alternativas para que el agua llegue a las poblaciones más vulnerables del país.
· Se requiere liderazgo en todos los niveles de gobierno, pero en especial un liderazgo local (provincial y distrital), para contribuir hacia una articulación efectiva de los establecimientos de salud, programas sociales, proyectos de saneamiento, escuelas, ong y cooperación internacional.
(4) Trabajar con las familias, la estrategia más efectiva: Lograr que las familias reciban y comprendan la información acerca de qué es, las consecuencias y cómo actuar frente a la anemia infantil es VITAL para combartirla. Estrategias como las visitas domiciliarias, sesiones demostrativas (especialmente las madres) han demostrado ser altamente efectivas para adquirir prácticas saludables. Elaborar un solo mensaje para las familias, traducido en las diferentes lenguas a manera de gran cruzada nacional, ayuda a dar reforzar la importancia así como ofrece confianza a las familias respecto las estrategias que como país se están impulsando.
El evento realizado el martes 27 de marzo del 2018, contó con la participación de representantes de la Asociación Kusi Warma, Atipay, CENAN – MINSA, SUMBI, Caritas Graciosas, MEF, PRISMA, GIZ, UNICEF, Fundación Bernard van Leer, DIRESA Loreto, DISA Apurímac II, Municipalidad de San Isidro y expertos independientes.